jueves, 31 de diciembre de 2020

Raquel Vázquez: Lo indeleble

 Su hondo trazo abarrota

de heridas el reverso del papel.


Y los ojos desgranan esa sangre imperfecta.

Y en cambio tan letal.


Indescifrables signos

codificados siempre en el error.


Queda tan sólo intuir alguna tregua

-tal vez imaginarla- entre el daño torcido

que va dejando dentro la lectura.


Para llenar espejos con tachones.


Para borrar el mundo.


A veces el silencio

agarra demasiado fuerte el lápiz.



Raquel Vázquez

en Aunque los mapas.

XXXII Premio Loewe a la creación Joven

Premio Ojo crítico 2020.

Visor poesía.

martes, 29 de diciembre de 2020

Ana Pérez Cañamares: Dos poemas de El espejo discreto.

 SE ESCUCHA UN BALIDO

entre los árboles ondulantes

y en un claro se deja ver

la oveja perdida.


Me desvela su deambular.

Sube y sube hacia la cumbre

dejando atrás tejados y verjas.


Y pienso: ¿es ella la perdida?

¿No estará guiando al amo

hacia la verdad del bosque?


__________


LUCIRÉ MI VEJEZ COMO UNA JOYA

de una ostentosa belleza

que después de toda una vida de ahorro

pude regalarme al fin.


Ana Pérez Cañamares

en El espejo discreto.

XVI Premio de poesía Vicente Núñez

Pre-textos poesía.



Olvido García Valdés: Un poema de Confía en la gracia.

 allí estarán, con tanto frío, pensaba

al despertarse y vio de pronto otro

cuarto, con la ventana al fondo y ranuras

de sombra en el techo que la persiana

dibujaba; podía seguir entonces como móviles

luces los coches allá arriba y recordó

que en poesía es mejor esconder

el tesoro que encontrarlo, con ese

frío, ¿cuántos quedarán?, como cuenco

o cuna de los montes el barroco, el arroyo

los árboles, el mundo era un

milagro porque lo contenía, querría 

que no hiciera tanto frío, sabía

que también eso era ajeno.


                                                 (eloísa otero)


Olvido García Valdés

en Confía en la gracia.

Tusquets. Nuevos textos sagrados.


miércoles, 25 de noviembre de 2020

Constantino Molina: Basilea

 Yo estuve con mi padre en Basilea.


Allí donde un filósofo 

majara y vitalista 

sembró la inquisición de su cordura, 

sembró también mi padre 

petunias y caléndulas.


Allí fundó las tierras de su tierra, 

y en la distancia fue ganando el campo 

que, ya de vuelta, aró en su día a día.


Han pasado los años 

y entre la piedra gris de esa ciudad 

ya no están ni las flores ni el filosofo.

Solo queda la azada de mi padre 

hincándose en sus parques, en el barro 

de la Europa Central más avanzada.

Haciendo con su gesto 

un hueco en la memoria del exilio.


Porque el frío tiene genealogía 

conozco su amenaza.


Porque la nieve existe 

los rosales la vieron 

caer junto a mi padre en Basilea.



Constantino Molina

en Cingla.

Visor.

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Eloy Sánchez Rosillo: La rama verde

 AY, árbol del vivir,

árbol de la ilusión y de los desengaños,

de las revelaciones.

cuando te agita el viento de la edad,

las hojas secas caen.

Pero en la rama aún verde de la infancia

-la que está más arriba, la que en La Luz se mueve-

canta el jilguero.


Eloy Sánchez Rosillo

en La rama verde.

Tustquets. Nuevos textos sagrados.


viernes, 23 de octubre de 2020

Alice Oswald: John Lynum

 ¿SINTONIZAS ahora y escuchas la voz de John Lynum,

Que se debate toda la noche entre la histeria y el aburrimiento?

No puede dormir, no puede no dormir. Es una moneda atascada en una ranura,

Un bulto, ahí tumbado. Lo único que tiene es su voz.

Dios no hay duda de que es él, con la cabeza bajo las mantas.

Los coches y los gritos en la calle son su consuelo pasajero.

Trabaja de noche, sabes, su trabajo es estar en vela,

Tirando de una mujer medio besada para enfocarla.

Guapa y recién sobada, frágil y con miedo a entrar,

En el interior verde de sus propios ojos él la ve

Detenerse ante su puerta y todo su dormitorio brilla

Y parpadea porque ella trabaja con pantallas.

Pero es absurdo, él enciende La Luz.

Y ella tiene alas, aunque aún sin desplegar.


Alice Oswald

En Bosques, etc.

Pre-textos. Colección la cruz del sur.

Traducción de Christian Law Palacín.

lunes, 19 de octubre de 2020

Juan Cobos Wilkins: No intento explicarte algunas claves de la soledad

 A Nuria Barrios


Envíate un ramo de lirios amarillos. Escribe, alterando tu caligrafía, la tarjeta que lo acompañará. Finge sorpresa al recibir las flores. Ilusión, perplejidad, al leer la nota.


Coloca las flores en el centro de una habitación en penumbra.


En esa habitación la sombría, el ramo de lirios amarillos: como un sol de medianoche.


Piensa en Laika, aquella perrita vagabunda de las calles de Rusia. Fue lanzada fuera de ese planeta en el Sputnik 2. Piensa en Laika dando vueltas en torno a la órbita terrestre. Piensa en Laika girando sola, rotando sola en el espacio.


O quizás, sencillamente, baste pensar en quien escribe este poema.


Juan Cobos Wilkins

en Matar poetas.

Fundación José Manuel Lara.