martes, 24 de septiembre de 2019

Tres poemas de José Mateos de Un sí menor

QUISIERA escribir poemas
sin el dogal riguroso
de los poemas bien hechos;

Poemas que casi no fueran
poemas, sino el silencio
de donde nace el poema.

Como esas flores sin nombre
que hay en los cementerios,
quisiera hacer mis poemas:

Ser más fuerte que la muerte
con el olor de un momento.

EL ÁLAMO

DURO, quieto, indiferente
al río y la muerte.

Asceta de la ribera,
te desmienten
tus hojas que tiemblan.


SIN TÍTULO

HACE tiempo
Tuve un nombre,
Un nombre que no recuerdo.

Me llamaba...,
Como todos.
No sé como me llamaba.

¿Ansía? ¿Eco?
¿Vanidad?
Algo parecido a eso.

José Mateos
En Un sí menor.
Editorial Pre-Textos
Colección la cruz del sur.



domingo, 15 de septiembre de 2019

José Alcaraz: Tengo un epitafio

TENGO un epitafio:

Así está bien. 

Lo cuido,
crece como hierba.

Lleva una lluvia dentro
y viento
con risas de niño.

Juega a mi alrededor.

Es extraño.

No sé.

Lo más alegre
que he escrito triste.


José Alcaraz
en El mar en las cenizas.
Rialp. Accésit premio Adonais.

Dos poemas de Juan Marqués

AHORA MISMO

(ISLANTILLA, 2009)

Para Nuria

BLANQUÍSIMO tu cuerpo bajo un cielo
de un azul abusivoo
     (ya sabes: es un don...),

y tu ensalada,
y tu cometa,
               y el sol.

El cielo es un misterio más visible
con el que nos tenemos que enfrentar,
y está pasando ahora: lo estás viviendo.

Ahora estamos juntos y sonríes.
Te estoy, ahora mismo, acariciando.


ACUARELA EN ABRIL

"¿ACASO no sabías de antemano
que todo iba a cambiar?",
dice un viejo poema japonés.

Está lloviendo sobre las cebollas.

El cuerpo interpretó como alimento
lo que sólo era sed.


Juan Marqués
en El cuarto de estar.
Editorial pre-textos. Colección la cruz del sur.

martes, 11 de junio de 2019

Shuntaro Tanikawa: Agua

el corazón que h perdido lo que se puede aprender
está lleno de cosas
que no es posible aprender

en los ojos la sombra de una flor
en la nariz el olor
de las vísceras de un pez

un torrente fangoso
de palabras
en los oídos

una lengua envejecida
una piel escocida
un cuerpo tambaleante

la boca
tiene agua
pero sigue reseca

Shuntaro Tanikawa
en Minimal.
Visor poesía

domingo, 2 de junio de 2019

Lorenzo Oliván: Este árbol que no es árbol

El poema puede irse por las ramas.
Por eso hay que podarlo,
multiplicar caminos en su origen
para que tome fuerza.

Los brotes que no están también en fruto.
Y, en el filo
de la hoja que fue
y se llevó el viento,
se hace un corte la luz y habla su herida.

El tronco es lo fatal,
la forma de aspirar a darlo al aire.

Cada cual que entra en él
trae consigo su fronda:

la parta de este árbol -que no es árbol-
que no se ve
pero que más se mueve.

Lorenzo Oliván
en Para una teoría de las distancias.
Tusquets editores.

domingo, 26 de mayo de 2019

Dos Poemas de Karmelo C. Iribarren

QUE LA VIDA IBA EN SERIO...

Fue lo único
que me enseñó
mi padre

-una tarde
de invierno,
allí de pie,
junto a su féretro-;

No hubo tiempo
para más.


VISTA CANSADA

Tengo
vista cansada.
Las letras
se me emborronan
sobre la página.
Curiosamente ahora
que empiezo a ver
con tanta
claridad
tantas cosas...
Pero no hay gafas
para esto.

Karmelo C. Iribarren
En Los cien mejores poemas de Karmelo C. Iribarren.
Selección y prólogo de José Luis Morante.
Siltolá Poesía.

sábado, 20 de abril de 2019

Luis Muñoz: Dos poemas de Vecindad

CIELO RASO


                        A francisco Ramallo y Sebastián Chisari

Uno de eso días en que todo
nos parece nítido y extraño:
el agua al filo del pavimento,
los cascos resplandecientes
de los barcos,
los grandes ovillos azules
y limpios de las redes,
nuestros jerséis bocones
de punto con el olor del otro,
la familiaridad con que el mundo
nos acoge y quita peso.

¿Nítido y extraño? Sí,
cada cosa que hacemos
pasa un signo de interrogación
a las otras: encontrar
placer al desenroscarnos
por las cuestas del pueblo,
hallar vida en las paredes
descarnadas de los balcones,
mirar hacia los lados, sonreír.

EXÁCTAMENTE IGUAL

No tener es no tener,
tenerlo.

Con qué coraje.
Con qué frontal
acuden las notas de su ímpetu.

Estremecerse donde
se abre una tapadera,
cocinar las cosas no cocinadas,
el fuego ajeno, propio.

Los viceversa vibran
al cruzarse de lado.




Luis Muñoz
En Vecindad.
Visor poesía.