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martes, 18 de noviembre de 2014

Wisława Szymborska: Dos poemas de Hasta aquí



RECIPROCIDAD

Hay catálogos de catálogos.
Hay poemas sobre poemas.
Hay obras sobre actores representadas por actores.
Cartas motivadas por cartas.
Palabras que sirven para explicar palabras.
Cerebros ocupados en estudiar el cerebro.
Hay tristezas contagiosas al igual que la risa.
Hay papeles que provienen de legajos de papeles.
Miradas vistas.
Casos declinados por caso.
Grandes ríos con gran participación de otros pequeños.
Bosques hasta sus bordes desbordados de bosque.
Máquinas destinadas a construir máquinas.
sueños que de repente nos arrancan del sueño.
Salud necesaria para recuperar la salud.
Escaleras tan hacia abajo como hacia arriba.
Gafas para buscar gafas.
Inspiración y espiración de la respiración.
y ojalá de vez en cuando
odio al odio.
Porque a fin de cuentas
lo que hay es ignorancia de la ignorancia
y manos ocupadas en lavarse las manos.

A MI PROPIO POEMA

en el mejor de los casos
serás, mi querido poema, atentamente leído,
comentado y recordado.

En el peor de los casos
sólo leído.

Hay una tercera posibilidad:
aunque escrito,
un instante después arrojado a la papelera.

Puedes optar aún por utilizar una cuarta salida:
desaparecer no escrito
ronroneando satisfecho algo para tus adentros.



Wisława Szymborska
en Hasta aquí
Bartleby Editores.
Traducción de Abel Murcia y Gerardo Beltrán.

domingo, 20 de abril de 2008

Poemas de Wislawa Szymborska: Instante

UNA DEL MONTÓN



Soy la que soy.

Casualidad inconcebible

como todas las casualidades.


Otros antepasados

podrían haber sido los míos

y yo habría abandonado

otro nido,

o me habría arrastrado cubierta de escamas

de debajo de algún árbol.


En el vestuario de la naturaleza

hay muchos trajes.

Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.

Cada uno, como hecho a medida,

se lleva dócilmente

hasta que se hace tiras.


Yo tampoco he elegido,

pero no me quejo.

Pude haber sido alguien

mucho menos individuo.

Parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,

partícula del paisaje sacudida por el viento.


Alguien mucho menos feliz,

criado para un abrigo de pieles

o para una mesa navideña,

algo que se mueve bajo el cristal de un microscopio.


Árbol clavado en la tierra,

al que aproxima un incendio.


Hierba arrollada

por el correr de incomprensibles sucesos.


Un tipo de mala estrella

que para otros brilla.


¿Y si despertara miedo en la gente,

o sólo asco,

o sólo compasión?


¿Y si hubiera nacido

no en la tribu debida

y se cerraran ante mí los caminos?


El destino, hasta ahora,

ha sido benévolo conmigo.


Pudo no haberme sido dado

recordar buenos momentos.


Se me pudo haber privado

de la tendencia a comparar.


Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,

lo que habría significado

ser alguien completamente diferente.

(G.B.)


Wisława Szymborska

En Instante.

Ediciones Igitur.

Traducción de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia Soriano.

Poemas de Wislawa Szymborska: Dos puntos

MAÑANA – SIN NOSOTROS




Se esperaba una mañana fría y con niebla.

Por el oeste

Se avecinan nubes de lluvia.

La visibilidad será escasa.

Condiciones adversas para la circulación.


Según avance la jornada, la gradual

influencia de una cuña anticiclónica por el norte

hará posibles algunos claros.

A pesar de ello, ráfagas fuertes y racheadas de viento

Pueden ir acompañadas de tormentas.


Por la noche,

cielos despejados en casi todo el país,

sólo en la parte sureste

podrían darse algunas precipitaciones.


Las temperaturas bajarán considerablemente,

pero aumentará la presión atmosférica.


El día siguiente

se anuncia soleado,

si bien a los que siguen viviendo

todavía les será de utilidad el paraguas.

(A.M.)

__________________


EL VIEJO CATEDRÁTICO



Le pregunté sobre aquellos tiempos

en que éramos tan jóvenes,

ingenuos, entusiastas, tontos, inexpertos.


Algo de eso ha quedado, excepto la juventud

-respondió.


Le pregunté si todavía sabe a ciencia cierta

lo que es bueno y lo que es malo para el hombre.


La más mortífera ilusión posible

-respondió.


Le pregunté por el futuro,

si lo sigue viendo claro.


He leído demasiados libros de historia

-respondió.


Le pregunté por la fotografía,

esa en el amrco, sobre el escritorio.


Fueron, pasaron. Mi hermano, mi primo, mi cuñada,

mi esposa, mi hijita sobre las rodillas de mi esposa,

el gato en los brazos de mi hijita,

y un cerezo en flor, y sobre el cerezo

un pájaro volador no indentificado

-respondió.


Le pregunté si es a veces feliz.


Trabajo

-respondió.


Le pregunté por los amigos, si todavía tiene.


Algunos de mis antiguos ayudantes,

que también tienen antiguos ayudantes,

la señora Luzmila, que gobierna mi casa,

alguien muy cercano, pero en el extranjero,

dos señoras de la biblioteca, las dos sonrientes,

el pequeño Gregorio de enfrente y Marco Aurelio

-respondió.


Le pregunté por la salud y por su estado de ánimo.


Me prohíben el café, el vodka, los cigarros,

cargar recuerdos y objetos pesados.

Tengo que fingir que no lo oigo

-respondió.


Le pregunté por el jardín y el banco en el jardín.


Cuando la noche es serena observo el cielo.

No deja de asombrarme cuántos puntos de vista hay ahí

-respondió.


(G. B.)

Wisława Szymborska

En Dos puntos.

Ediciones Igitur.

Traducción de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia Soriano.