martes, 6 de abril de 2021

Juan Marqués: Barcarola del puente de Vallecas.

 No estoy comprometido

Con el mundo, sólo con

Una idea de todo

Que es un poco platónice:

Las cosas en su orden brillan más,

Con una luz ideal

Que no es nada ilusoria.

Me sobra superficie, tengo mala memoria:

Todos los días doy

Limosnas al Olvido, monedas

A Caronte, pero sigo

Acumulando cosas que  olvidar:

Hoy he ido a ver Los

Increíbles 2; ya no

Recuerdo nada,

Pero Bruno reía mientras Vera

Se me abrazaba, le daba miedo el malo,

Un tal “Rapta-pantallas” (bendito seas tú,

“Rapta-pantallas”, que hiciste que

Mi niña me abrazase...) Mi padre 

Me lo dijo: “no disfrutas las cosas

Que te ocurren, te has malacostumbrado!. Vivo

De lo que leo y escribo

Lo que vivo: no es fácil trabajar

Con impacientes, me cuesta estar conforme

Con vuestra realidad: el mismo andén, ya sé,

Pero hacia el otro lado.

domingo, 4 de abril de 2021

Inma Pelegrín: Plantones

 He visto que las cosas

Cuando buscan su centro

Encuentran su vacío.

Federico García Lorca


El otoño pasado 

quedaron olvidadas 

unas pocas castañas en el cesto.

Brotaron como brotan 

las cosas, porque sí. 

Plantarlas fue tan fácil 

como enterrar su carne, 

su voluntad redonda de semilla.

No servirá de nada -nos dijimos-.

Una de ellas creció. Sus cinco vástagos 

desafían ahora esas palabras.

No servirá de nada -volvimos a decir-, 

pues si sobreviviese a este verano, 

habrán de llegar otros 

con otros vientos, otras sequedades 

con las que derrotarla.


La planta continúa indiferente 

a nuestras opiniones.

Supongamos que estamos confundidos 

y que nuestro hipotético ejemplar, 

con su sombra hipotética alargándose 

más allá de la mano que lo injerta, 

contra todo pronóstico, 

alcanzase a cumplir 

mil quinientos inviernos.

(La cifra habitual en estos casos).

Tampoco servirá de nada porque alguien, algún día,

Ver

A su tronco hueco

Y sentirá piedad

Por el castaño inerte y por sí mismo.

Si supiéramos algo de la vida,

Si tuviéramos la menor idea,

Aquí, junto a este tiesto 

De barro desconchado

En el que crece un árbol diminuto,

Al abrigo del porche,

Camino de Marchena,

Buzón número tres,

Estaría el lugar más conveniente

Para quedar callados.


Inmaculada Pelegrín

En Todas direcciones.

Hiperión.

domingo, 28 de febrero de 2021

Mario Míguez: El delfín

 Así como el delfín solea su ágil cuerpo

si un destello de luz lo atrae allá en la altura

y salta y abandona así, por juego, el agua

en un impulso limpio, alegre

y es puro brillo y gracia en superado límite

y vibra pleno, y sólo así respira,

ya en su cielo, por encima del mar,


Así también yo solo, en completo abandono,

dejo a veces el mundo, enamorado

de un destello divino

y asciendo, fiel, un hondo instante

a bañarme en su luz

y doy todo mi amor en el esfuerzo, el juego,

y sólo así respiro, y sólo así 

puede mi corazón seguir latiendo

después de nuevo aquí con alegría.


Mario Míguez

En Difícil es el alba. Antología poética.

Edición de José Cereijo.

Renacimiento.

lunes, 22 de febrero de 2021

Ramón Andrés: Los libros

 Son perros, nos siguen, levantan la pieza,

la cobran, Lo abatido, nosotros.

Si te echan de casa, te los llevas;

toda la jauría. Si alguien te admite en otra,

no entras sin ellos, Están, escarban

en lo que guardas de instinto, Nombres cortos,

rápidos, secos para que te entiendan:

el perro-libro Chéjov, el perro Ibsen,

Nietzsche, Arendt, Blake, Poe, llámalos,

se revuelvan en la tierra humedecida,

como si superan que todo está en ellas

huelen a cuero usado, a cuerda mojada.

Raza o mezcla, dos precios. Dos clases.

Hozan. Está el que jamás se aleja

y el que va sin detenerse monte arriba,

el que responde al ladrido y el que duerme.

Perro Milosz, perro Bishop, Rilke,

no son falderos, vigilan, rastrean

tu pasado, los años hechos ya despojos,

carroña -diría Baudelaire-,

no dejan ni un mes ni un día de desperdicios

lo devoran todo. Poca correa, poco collar,

perro Bachmann, perro Stevens, Heaney,

muerden, muerden el palo que les lanzas,

y lo roen y roen porque es tu vida.


Ramón Andrés, 

En Los árboles que nos quedan.

Poesía Hiperión.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Raquel Vázquez: Lo indeleble

 Su hondo trazo abarrota

de heridas el reverso del papel.


Y los ojos desgranan esa sangre imperfecta.

Y en cambio tan letal.


Indescifrables signos

codificados siempre en el error.


Queda tan sólo intuir alguna tregua

-tal vez imaginarla- entre el daño torcido

que va dejando dentro la lectura.


Para llenar espejos con tachones.


Para borrar el mundo.


A veces el silencio

agarra demasiado fuerte el lápiz.



Raquel Vázquez

en Aunque los mapas.

XXXII Premio Loewe a la creación Joven

Premio Ojo crítico 2020.

Visor poesía.

martes, 29 de diciembre de 2020

Ana Pérez Cañamares: Dos poemas de El espejo discreto.

 SE ESCUCHA UN BALIDO

entre los árboles ondulantes

y en un claro se deja ver

la oveja perdida.


Me desvela su deambular.

Sube y sube hacia la cumbre

dejando atrás tejados y verjas.


Y pienso: ¿es ella la perdida?

¿No estará guiando al amo

hacia la verdad del bosque?


__________


LUCIRÉ MI VEJEZ COMO UNA JOYA

de una ostentosa belleza

que después de toda una vida de ahorro

pude regalarme al fin.


Ana Pérez Cañamares

en El espejo discreto.

XVI Premio de poesía Vicente Núñez

Pre-textos poesía.



Olvido García Valdés: Un poema de Confía en la gracia.

 allí estarán, con tanto frío, pensaba

al despertarse y vio de pronto otro

cuarto, con la ventana al fondo y ranuras

de sombra en el techo que la persiana

dibujaba; podía seguir entonces como móviles

luces los coches allá arriba y recordó

que en poesía es mejor esconder

el tesoro que encontrarlo, con ese

frío, ¿cuántos quedarán?, como cuenco

o cuna de los montes el barroco, el arroyo

los árboles, el mundo era un

milagro porque lo contenía, querría 

que no hiciera tanto frío, sabía

que también eso era ajeno.


                                                 (eloísa otero)


Olvido García Valdés

en Confía en la gracia.

Tusquets. Nuevos textos sagrados.