martes, 29 de diciembre de 2009

Alfabeto nocturo

John Asaro



...Alfabeto nocturno de la nada.

Jaime Siles


-Mas si la audacia del poeta
fuese la del amante
se escribirían versos con los ángulos
métricamente bellos de los codos,
de rodillas curvadas como rimas,
hemistiquios los pechos, la cintura
hermosa disyuntiva conjunción
y los pubis un nido de metáforas,
el locus amoenus que disfrutan los labios.
En los ojos los astros de la noche
de Fray Luis de León
y el silencio en la piel, cláusula lenta
de todas las estrofas.


Aurora Luque
en Carpe amoren.
Renacimiento.

Juan de Dios García: Nómada


ACADEMIA SIBELIUS


Quiero que cambies la función por completo. Cancela el programa. Suspende las demás intervenciones. Corrige nuestro guión esta mima mañana. acto único. Dos intérpretes. Te corresponde hoy, conmigo, el reto del payaso. alivia las grietas de los que nos sabemos derrota y desventura. Te lo pido, Kirsten, sácame de este triste sol de invierno.


ORÁCULO

Lo que cuestionáis es
cierto. Las palabras pueden cear otros
mundos, y también pueden destrozarlos.


Juan de Dios García
en Nómada.
Colección de poemarios María del Villar.

Curvas de Andrés García Cerdán


UN PERRO

(Frank)

Aquel era un perro milagroso. Si tenía sed, bebía en los charcos, lamía las nubes, acudía al río. Hubo veces en que lamió los ojos de su perra. Cuando ella se fue, ya no quiso nada. Se clavó los dientes en la carne y fue sorbiéndose la humedad hasta los tuétanos. Cuando ya no hubo nada, dejó que sus lágrimas mojaran su boca. Después se durmió. Como en un milagro.


SOBRE LAS COSAS


Las cosas están donde las dejamos. En este tiempo, que es el suyo, ni han crecido como madreselvas ansiosas de muro ni se han transformado en todo ese peligro que pregonaban. No han crecido y sólo son cosas. No son otra cosa, sólo son cosas.

Andrés García Cerdán
en Curvas.
Colección Generación del Vértice, 80.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Joaquín Piqueras: Lo importante es amar


La certidumbre de tu pecho sobre el mío
es más que suficiente para cumplimentar
la instancia de mis deseos, el precio
que hemos de pagar parece tan nimio
como la consignación de mis datos
personales, mas no necesito modelo
si adjunto en mi solicitud mi corazón
en régimen abierto,
y no solicito imposibles, solo tres cosas:
tu amor, tu complicidad y tu convocatoria.

Joaquín Piqueras
en Tomas faltas.
Diego Marín. Premio María Guirao.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Vacío en el parque


Marzo... Ha cruzado alguien la nieve,
alguien busca de no saber qué.

Es como un bote que ha zarpado
de una costa, de noche, y desaparecido.

Es como una guitarra dejada en una mesa
por alguna mujer, hasta olvidarla.

Es como la sensación de un hombre
que ha venido otra vez para ver cierta casa.

Soplan los cuatro vientos por la rústica pérgola
bajo sus colchones de parras.

Wallace Stevens
en La roca.
Lumen.
Traducción de Daniel Aguirre

sábado, 31 de octubre de 2009

Insomnio en Bogotá


A José Manuel Caballero Bonald


Arde la noche fuera
a fuego oscuro.
Arde el mundo al alcance de la mano.
Las llamas de vivir me incendian todo.

Yo estoy lejos de mí,
lejos de casa,
lejos de todo aquello que no arde.

Suena en quejumbre cerca la autopista,
relinchos del asfalto humedecido
de este équido ciudad en que no hay nadie.

Se abaten desde el cielo, negras alas,
las maldiciones de unas tumbadoras,
como un vudú del aire
con el aire.

Una oscura jauría, más que humana,
ladra a lo lejos sus jaculatorias.

Cuándo podré dormir,
rescoldo de querer, ya fuego fatuo.

Cuándo podré dormir,
y deponer mi yo, darme armisticio
en esta eternidad tan desvelada.

He llegado hasta aquí:
hasta la arista al rojo de la noche,
hasta la tea en blanco de lo oscuro.

Ahora prefiero no cerrar los ojos.
Dejarme enceguecer de tanto fuego.

Supura el mundo por su carne en vela
esta candente lava de estar vivo.

Cinerario de mí.
Soy mi urna insomne.
Ceniza sin razón.
Mi cinerario.

Carlos Marzal
en Ánima mía.
Tsquets editores. Nuevos textos sagrados.

lunes, 26 de octubre de 2009

Un suceso


("Bien est verté que j'ai amé
et ameroie voulentiers..."
François Villon)



Tal vez, valiendo lo que vale un día,
sea mejor que el de hoy acabe pronto.
La novedad de este suceso, de esta
muchacha, casi niña pero de ojos
bien sazonados ya y de carne a punto
de miel, de andar menudo, con su moño
castaño claro, su tobillo hendido
tan armoniosamente, con su airoso
pecho que me deslumbra más que nada
la lengua... Y no hay remedio, y le hablo ronco
como la gaviota, a flor de labio
(de mi boca gastada), y me emociono
disimulando ciencia e inocencia
como quien no distingue un abalorio
de un diamante, y le hablo de detalles
de mi vida, y la voz se me va, y me oigo
y me persigo, muy desconfiado
de mi estudiada habilidad, y pongo
cuidado en el aliento, en la mirada
y en las manos, y casi me perdono
al sentir tan preciosa libertad
cerca de mí. Bien sé que esto no es sólo
tentación. Cómo renuncio a mi deseo
ahora. Me lastimo y me sonrojo
junto a esta muchacha a la que hoy amo,
a la que hoy pierdo, a la que muy pronto
voy a besar muy castamente sin que
sepa que en ese beso va un sollozo.

Claudio Rodríguez
en Desde mis poemas.
Cátedra.